viernes, 12 de noviembre de 2010

Catálogo Wunderkammer/White noise y texto.

Éste es el catálogo publicado por la Diputación de Cáceres con motivo de la exposición Wunderkammer/White noise en la sala El Brocense. Los textos son de Javier Pérez Walias, Juan Varela, Antonio Urdiales y yo mismo.




Érase una vez un hombre joven dotado de abundantes nostalgias.
Robert Walser


1
De cómo empezar a desenredar la maraña y algunas consideraciones generales previas.

Al principio fue la palabra (pero huyó rápidamente)

Won't somebody tell me, answer if you can!
Want somebody tell me, what is the soul of a man
I'm going to ask the question, answer if you can
If anybody here can tell me, what is the soul of a man?
Blind Willie Johnson

A la belleza se llega por los poros. A la armonía se llega, asimismo, por la energía incandescente de las pupilas, por los respiraderos del alma y por los dedos de las manos que abrazan instrumentos. A la belleza, a la armonía, se acude como quien acude a una cita a ciegas bajo la lluvia y comprueba que una vez en el centro del abismo, en el centro del lienzo o de la tabla, en el lugar cero de una polaroid, junto al silencio dinamitado de la espera, acontece el estertor incomprensible de lo humano que nos saca para siempre de la desidia del mundo.
JPW

No es en el espejo donde hay que contemplarse. Hombres, mírense en el papel.
Henri Michaux


2
Del blanco que habita en los huecos y de los objetos que se repiten implacablemente.

En la orilla infinita del ruido, desde la lejanía blanca de la luz, nos vigila un cuervo.
JPW

Maleza, maraña, araña la superficie, busca la imagen impuesta, cubre, recubre, blanquear con cal viva la imagen, dar luz para ocultar, para luego recrear de nuevo, despacio, ad libitum, sin final aparente, sin ¿aparente? propósito.
Madeja, maraña de ideas y pensamientos, cartografía cerebral, rastro del proceso, lápiz-mano-cerebro y vuelta a empezar, mecanismo (bucle) sin fin, sismógrafo mental, línea quebradiza, derivaciones, árbol, raíz, fractal.
Maraña, maraña, y de nuevo, la modestia del lápiz, mineral, suave, de lustre metálico, herramienta infinita.

Caja, reloj, hilo, lápiz, bombilla, fotografía velada, caja dentro de caja, caja de nuevo. Navaja, libreta, piedra, paño, pertenencias ínfimas, reino efímero.
Registro.

Objetivo de la cámara siempre filmando, pretérito perfecto en el juego de las inexistencias, de la doble sombra de la gravedad. Indefectiblemente, con lentes de aumento.
AUH

Bosque gris
Escena primera y última.
Bosque gris. Exterior/día

Una furgoneta llega al final de un camino de tierra. El motor se apaga. Ese final del camino es gran círculo de escombros en el que desde hace años no crecen ni las malas hierbas. A pesar de no ser más de las cinco, parece que la luz también ha desaparecido. Dos hombres se bajan de la furgoneta y se dirigen a la parte trasera de la furgoneta. El que venía conduciendo se levanta la camisa y se rasca el brazo izquierdo con fuerza. El que no conducía saca de la parte de atrás de la furgoneta una caja abierta llena de objetos metálicos con distintas formas. Los dos se dirigen al gran círculo. Los dos se quedan quietos en el perímetro. El conductor gira la cabeza para observar los alrededores. Sólo hay árboles y horizonte. El cielo está negro a media tarde. El pasajero mira al conductor. El conductor mira ahora el montón de escombros. En el montón se pueden imaginar plantas domésticas secas, algún electrodoméstico calcinado, libros despellejados y un maniquí sin brazos. El pasajero sigue mirando al conductor. Éste asiente sin mirar al pasajero mientras se vuelve a rascar con fuerza el brazo.
Conductor
¿Te has sentido alguna vez distinto dependiendo de la posición de alguno de los objetos que había a tu alrededor? La idea de ser un punto en mitad del espacio. No puedes mirarte desde la distancia, pero eres un objeto. Puedes hacer que ese objeto parezca completamente diferente. Eres como un trozo de tela delante un fenómeno de dos dimensiones. ¿Te has sentido así alguna vez?

Pasajero
(Sin ganas mientras vacía la caja en el montón de escombros)
Sí.
Fin.
JV



3
Del gris y los matices inabarcables de la naturaleza.

Paisajes como quien pone una sábana sobre la cara.
Henri Michaux

No poder habitar sino el gris, carente, mezcla infinita, matiz de matices, el color de las nubes y el plomo, del horizonte que disecciona el paisaje, del filo de la navaja, del fieltro protector, de lo anónimo. No poder sino habitarlo.

Pero no es uno de esos lugares a los que uno va, sino que uno se encuentra en ellos, a veces sin saber como, [ ] un mundo paralizado en el momento de perder el equilibrio.
Samuel Beckett

Todo el mundo lleva una habitación dentro, a menudo un paisaje, a menudo solamente una diferencia sutil entre dos formas de iluminar la escena. Todo el mundo lleva una habitación dentro. Y hay habitaciones que susurran.

…sentado a la mesa con la mirada perdida más allá de la cena y la lámpara, llena del campo que se saca del cráneo y con las órbitas de los ojos llenas de lejanía de más allá del campo.
William Faulkner

Cuando el escarabajo atravesó con su cuerno de grafito, por primera vez, el umbral verde de mi casa, el día dejó atrás para siempre el invierno, y el latido de las nubes comenzó a dibujarse como una piedra y la piedra bebió del fruto de las espigas machacadas en los campos sin alambres, y se empapó del fruto del trigo en los campos sin amapolas. Fue entonces cuando el escarabajo azabache derramó su tuétano circular sobre el fragor ciego de los huesos, creando, como un dios, sobre las paredes desnudas de mi casa, texturas, formas y tendones.
JPW

Fuera lo que fuera se extendía por todo el paisaje una inquietud turbia, hecha de olvido y de atenuación. [ ] Se diría que iba a suceder algo y que por todas partes había una intuición por la que lo visible se velaba.
Fernando Pessoa

Cobijo: un fuego, sólo un fuego, y lenguas de llamas pronunciando palabras que no se escuchan, pero que se entienden. Cama de yerba, techo de estrellas. Sólo eso.
AUH

La rama, el cardo, la raíz, estructuras arboriformes, ramificaciones, a la vez, lo que nos agarra a la tierra, las manos hundidas en el barro original, primigenio. Por el contrario el ala, la ceniza, el vuelo, apuntan hacia arriba, vector, punto de fuga invisible. Ambos lados de la moneda indivisibles, en constante persecución, en alegre paradoja, como intentar elevarse tirando uno mismo de los cordones de sus zapatos.

Única certidumbre la bruma. A pesar de que el ojo se cierre. No vera más que bruma. Ni siquiera. Él mismo no será ya más que bruma. Luz.
Samuel Beckett


4
De la oscuridad y de cómo realizar la obra y retirarse sin dejar trazas.

Vuela el rey zopilote con escritura invisible preñada de secretos.
Se asoma el cuervo, se esconde el hombre.
Vuela el rey zopilote despreciando su terrenal trono.
Se asoma el cuervo, se esconde el hombre,
persiste el umbral, el velo apenas levantado.

Un gesto / para con lo que pasa / casi sin ser visto. / un pequeño viento / agitando una hoguera.
Paul Auster

Combustión, desvanecimiento, ingravidez. El tiempo, la memoria, siempre nosotros mismos, las mismas mieses bailando en los mismos remolinos de los diferentes vientos.
AUH

En mis ojos, he encendido luces de gálibo para las tinieblas, bujías y madera de cristal para las tinieblas, carburos y dinamos. Todo dispuesto así para arrojar luz de color negro sobre el rostro desnudo de este hombre que ahora os mira.
JPW

Mi realidad creada en la mirada, en el oído del otro. Inútil búsqueda de huellas dejadas en el rebalaje, continuamente arrastradas por el manto de espuma lechosa.
AUH

Cerrarás los ojos. / En el ojo del cuervo que vuela ante ti, / te verás a ti mismo / dejarte atrás a ti mismo.
Paul Auster

Después de la tormenta todo fue nieve negra,
cubriendo las casas, los árboles, las personas.
Después de la tormenta llegó la nieve negra,
dicen que vino para quedarse
Huellas, pisadas leves.


5
Del deslumbramiento intuido.

… lo que nunca cesa, lo que no conoce flujo ni reflujo, en la superficie del plomo, en las profundidades infernales.
Samuel Beckett

La vida es una cualidad de la energía, y sin embargo insistimos la cabeza contra el muro: imposible búsqueda de lo evidente. El pescador lanzando sus redes hacia lo invisible para tratar de acceder a lo visible. Palos de ciego.
AUH

Blancas columnas no descompuestas aún, delimitan el espacio impreciso y ponen en su lugar a cada uno. Institución; la constancia de experimentos, las puertas cerradas por fuera, las correas, la sobreprotección de la verdad, instrumental, luces potentes, cables de colores vivos, electrodos, imanes, reóstatos y voltajes relampagueantes, la casa grande la llaman. Tan sólo tratar de abarcar, de meter todo eso dentro de la cabeza, de sacarlo, de perseguir su rastro, movimiento leve hacia la apenas puerta, casa como cráneo, carcasa. Y al fondo, siempre al fondo, inaccesibles.

…ya no había sino flujo, flujo atravesando indiferentemente lo más duro como lo más lábil, flujo como esas partículas cósmicas que atraviesan la tierra sin detenerse, sin siquiera aminorar su marcha.
Henri Michaux

[ ] contemplarlas [ ] con otros ojos, y no sólo las colinas, sino el interior, todo el espacio interior que nunca vemos, el cerebro y el corazón y las otras cavernas donde sentimiento y pensamiento celebran su aquelarre.
Samuel Beckett

Licht, mehr Licht!
últimas palabras de Goethe


6
de la puerta entornada, algunas consideraciones generales finales y como terminar.

Vuelta a lo puro, a lo sobrio, a lo estoico / de un trazo tacharlo todo.
Henri Michaux

Para Javier Roz lo difícil es hacer las preguntas: rozar límites ante un rostro con bozal o ante una mochila sin nadie; ante una silla vacía; junto a unos zapatos desnudos a la intemperie (sin ataduras); ante unas raíces reverdecidas a lápiz que crecen hasta el fondo en erupción de la consciencia y ante unos cordones desatados, que huyen, como lágrimas de pájaro, por la nieve de todas las cartografías y de todas las baldosas. Para Javier Roz lo difícil es hacer las preguntas: rozar límites para que el cobijo del hombre con cabeza de pájaro, que viajó hasta el limbo apacible de las piedras de la locura, hasta la felicidad o el sufrimiento o la combustión, no sea sino una línea muy frágil de sangre que se multiplica bajo la lengua glaciar de tu memoria, o un nudo de bambú marcándote el camino en medio del jardín del unicornio.
JPW

La insinuación va desvelando la insinuación que tampoco revela, pero que acerca, y cerca, los itinerarios de la búsqueda, la diana perfecta de las preguntas que no se formulan. La insinuación es la respuesta.
AUH

Las palabras / a las palabras / los pasos / a los pasos / uno a / uno.
Samuel Beckett